Parashá 24 VaYikrá
- Rab Dan ben Avraham

- 15 mar
- 4 Min. de lectura
“Y llamó (HaShem) a Moshé, y habló con él desde el Mishkán de reunión, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguno de entre vosotros ofrece ofrenda (korbán) a HaShem, de ganado vacuno u ovejuno haréis vuestra ofrenda. Si su ofrenda fuere ofrenda Olá vacuno, macho sin defecto lo ofrecerá; de su voluntad lo ofrecerá a la puerta del Mishkán de reunión delante de HaShem...”

Resumen de la Parashá Vayikrá:
En la parashat Vayikrá El Eterno llama a Moshe Rabenu desde la Tienda del Encuentro y le entrega las instrucciones referentes a los korbanot, esto es, las ofrendas cruentas e incruentas que deben ser traídas por los Benei Israel al Mishkán HaKodesh.
Se revelan cinco korbanot, cuatro de los cuales se estudian en esta parashá. Son los siguientes:
1) Olah – Ofrenda de Ascensión del todo quemada y ofrecida al Eterno sobre el altar. Comúnmente traducido como “holocausto”. Esta ofrenda es enteramente consumida por el fuego en el Mishbeaj (altar).
2) Shelamim – Ofrenda de paz, cuyos ingredientes eran reservados en parte para el oferente mismo. La otra parte era dada a los cohanim para su uso personal. Un medio de expresar agradecimiento al Eterno en ocasiones de regocijo.
3) Jatat – Ofrenda por el pecado de error, cuando alguien, incluyendo la comunidad, cometía una transgresión involuntariamente, sin la intención de hacerlo, incluso si se trataba del Cohen Gadol (sumo sacerdote). Comprende también las prohibiciones punibles cuando son transgredidas intencionalmente. Ej. Comer Jametz en Pésaj, o realizar una melajá (trabajo) en Shabat.
4) Asham – Ofrenda por pecados voluntarios, pero no de muerte, como por ejemplo, alguien que se ha apropiado de algo que pertenece al Santuario, o jurado falsamente, o defraudado a su prójimo, o simplemente se encuentra en “duda” de haber violado alguna prohibición. Se conoce también como ofrenda por la culpa. Se ofrece como parte de la penitencia requerida por ciertos actos impropios, normalmente bajo conocimiento de causa.
5. Korbán ole veiored: Es un tipo especial de ofrenda por el pecado que varia de acuerdo con los bienes materiales del ofensor.
Venimos de concluir el libro de Éxodo, el gran libro de la redención, y entramos a Vayikra (Levítico), el libro de la santidad. Nunca olviden este principio fundamental: la redención viene primero, la santidad es siempre su resultado. Y este libro comienza con una palabra maravillosa que encierra un secreto insondable para ti, que quizás hoy te encuentras atravesando el árido desierto de las dificultades económicas, una dolorosa crisis familiar o la pesada carga de la ansiedad.
El secreto de la palabra es Vayikrá
La palabra es Vayikra (ויקרא), que significa "Y llamó". Si observan un rollo de la Torá, notarán que esta palabra se escribe con una letra Alef (א) diminuta al final. La mística hebrea, nuestra profunda Qabalá Kosher, nos enseña que la Alef representa al Alufo shel Olam, el Gobernante del Universo. Sin embargo, aparece pequeñita para revelarnos un misterio: el Eterno habita con el humilde y el quebrantado de corazón. Cuando los problemas te aplastan y te hacen sentir pequeño, insignificante o acorralado sin salida, es precisamente allí, en tu "pequeñez", donde desciende el llamado divino.
Podemos ir aún más profundo. La guematría (el valor numérico) de la palabra Vayikra es 317. Sorprendentemente, 317 es el mismo valor exacto de la palabra hebrea Yeush (יאוש), que significa "desesperación". ¡Escuchen bien esto! La Torá nos está revelando que el llamado de Hashem (Vayikra) desciende directamente al punto exacto de tu desesperación (Yeush). Dios interviene donde la lógica humana se rinde. Él tiene una salida honorable para tus errores, tus crisis y tus miedos.
Es aquí donde la maravilla de nuestro justo Mesías, Yeshua, entra en escena como el Goel, el Redentor definitivo que el Cielo prometió. En esta parashá aprendemos del Korbán Olá (ofrenda de elevación). En la antigüedad, cuando tu mente era invadida por angustias por las deudas o miedos al futuro, ibas al Santuario, ponías tus manos sobre la ofrenda inocente y le transferías todo ese peso oscuro de tu alma. Hoy, Yeshua, actuando como nuestro Redentor y ofrenda viva, nos dice:
"Vengan a mí todos los que están trabajados y cargados, y yo los haré descansar".
Él es el cumplimiento de lo que nuestros sabios enseñaron: transfiriendo, echando toda nuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de nosotros.
Crisis en el hogar
Si tu crisis es en el hogar, si hay relaciones rotas y palabras que hirieron, recuerda el Corbán Shelamim (la ofrenda de paz). Su propósito era reparar resentimientos y restaurar a la familia comiendo juntos frente a la presencia divina. Por eso Yeshua, operando en la esencia pura del Shelamim, nos extiende esta invitación: "Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él". Es un llamado a reconciliarte, a dejar el orgullo y a restaurar el Shalom en tu casa.
Crisis en tu sustento
Y si tu problema es la falta de sustento, recuerda la ofrenda de Minjá, la ofrenda de lealtad. Reconoce que Hashem es tu socio principal, el que te da la habilidad para generar riquezas. Vuelve a serle leal, no permitas que la escasez temporal robe tu fidelidad.
Mis palabras para ti
Mis amigos, esa nube oscura que hoy atraviesas no es tu final. Es solo el instrumento envuelto en misterio para revelar la gloria de Hashem en tu vida. Recibe hoy esa chispa del alma de Mashiaj para renovar tus fuerzas. Levántate, no te canses en el camino. Atraviesa la oscuridad con Él, porque hay sanidad, hay esperanza y hay un lugar seguro de redención preparado para ti. ¡Shalom mis amados y amadas!




Interesante. me gustaria saber con detalle que actos se considera como transgresion.
Gracias por esta leccion.